Me he dado cuenta de que tengo complejo de Wendy.
Tradicionalmente me he empeñado en echar la culpa a “ellos” de todo aquello que no me salía bien en la vida sentimental o pseudosentimental pero… ¿Hasta qué punto no soy yo la culpable de lo que me ocurre? ¿Hasta qué punto no estoy repitiendo permanentemente los mismos errores esperando un resultado distinto al que, preveo e intuyo se va a producir??
¿Cuántos años llevo pillándome por inmaduros acomplejados que no quieren crecer ni asumir responsabilidades?? Al final va a resultar que es cierto el famoso “Siempre hay un roto para un descosido” que decía mi abuela y que, la “Wendy” que vive en mi se pasa la vida buscando un “Peter Pan” al que cuidar…
Siempre se da el mismo patrón de conducta: me acabo liando con alguien para quien sólo soy la aventura del mes o alguien a quien simultanear durante un tiempo….Patético no? Tener constancia de esto es argumento más que sólido para salir corriendo y no parar hasta encontrarme a kilómetros del individuo en cuestión, pero no, yo sigo en mi sitio repitiéndome a mi misma que no me voy a enamorar y que tengo la situación totalmente controlada. Al tercer encuentro sexual yo (cual perrito desvalido) y siendo en todo momento consciente de que estoy ante alguien voluble y cambiante me autoerijo en su salvadora, en la persona que le va a tratar tan bien, que le va a ayudar tanto, a cuidar y proteger con tanta dedicación que él no tendrá más remedio que caer totalmente rendido en mis brazos para, a partir de ese momento ser felices y comer eternamente perdices…
A partir de ahí la pauta es siempre la misma: Que él necesita ir al médico, yo me ofrezco a buscarle el galeno que está más cerca, a hacerle sopitas y a cuidarle…En definitiva a darle todo aquello que sus mamás, que ya están de ellos hasta la coronilla, pasan de darles con la dedicación y esmero que ellos (como buenos Peter Panes) demandan.
Pero es en el terreno profesional (aquél en el que yo piso más fuerte y con mayor seguridad) donde mis dotes de Wendy cuidadora más se intensifican… Habitualmente (Qué casualidad!!) es este campo en el que ellos se muestran más inseguros y miedosos a la par que insatisfechos y yo me erijo en la “mamá-consejera-coucher” que va a ayudar a que sus habilidades y competencias se reflejen en la ansiada promoción o cambio de trabajo que tanto anhelan… Y ahí me explayo: Les ayudo a redactar aquellos mails que, en su inseguridad, posiblemente ni se atreverían a enviar, si puedo, les incorporo en mis proyectos profesionales (por muy arriesgada que sea tal incorporación para mi) o les consigo entrevistas para nuevos proyectos….
Lógicamente esta situación no se sostiene mucho tiempo, con dos variantes, irremediablemente, el final acaba siendo el mismo:
- Peter Pan A: Se encariña de mi (e incluso, es posible, hasta se enamora), no obstante, como el niño adulto que es, sus demandas de atención y cuidados son cada vez mayores: “No me lleves la contraria”, “no seas respondona”, “tienes que ser como yo quiero que seas”, “sé en todo momento una señorita”….etc y yo, que también tengo mis necesidades afectivas estoy a la espera de que él en algún momento me tome el relevo en la tarea de los cuidados y las atenciones a la espera de que me llegue el turno en eso de estar cuidada y mimada…La espera es inútil, Peter A no percibe que yo tenga necesidad de cuidados y atenciones, es más, si alguna vez se lo echo en cara responde: “Tú no das la imagen de necesitar ser cuidada” …Irremediablemente, el castillo de naipes en el que la relación se sustenta…Se acaba desmoronando y yo acabo destrozada
- Peter Pan B: Este Peter es mucho más peligroso porque siendo su inmadurez igual a la de Peter Pan A, es mucho más mujeriego: Se siente agradecido por las cosas que haces por él, como si lo que yo anhelase es agradecimiento, pero no puede evitar ir de flor en flor, me trata como una reina (o no) el día que está conmigo pero luego se olvida de mi, hasta que vuelve a necesitar mi ayuda…¿Es consciente de estar aprovechándose de una situación? Creo que no, él lo justifica todo bajo el paraguas de la amistad, bajo su particular concepto de amistad… Este Peter es tremendamente dañino, tiene ese atractivo del rebelde que hace que me enganche rápido a él y, al poco tiempo (2 – 3 semanas) mi total frustración y ansiedad me acaban sumiendo en un pozo del que sé con certeza tardo meses en salir.
Creo que ya tengo detectada mi dolencia…Y ahora….Cómo la trato??


