
De pequeña yo quería ser Vilma Picapiedra: Casarme con Pedro (que en mis sueños infantiles tuvo distintos y sucesivos nombres), tener hermosos retoños, una bonita mascota cariñosa y babosa como Dino y unos amigos como Pablo y Betty...La vie en rose....
Pasaron los años y el sueño se mantuvo aunque con pequeños retoques que lo revestían de modernidad. Vilma iba a la Universidad, terminaba su carrera de Derecho y se convertía en una brillante profesional liberal.
Con el tiempo, descubrí que mi particular Pedro Picapiedra era demasiado troglodita, incluso en la Edad de Piedra lo hubiera sido…, y decidí ser Vilma a secas… Es curioso que, en la serie nadie nunca conoció cuál era el apellido de soltera de Vilma…Raro si tenemos en cuenta que, según toda la información que ha llegado a nuestros días, la sociedad prehistórica era mucho más igualitaria que la sociedad moderna al menos en lo que respecta al reparto de tareas entre hombres y mujeres. Esa idea de que el hombre se dedicaba a la caza y la mujer a cuidar la prole es tan falsa como esa que dice que los niños vienen de París…
El registro prehistórico nos documenta que también las mujeres se dedicaban a la caza menor, a recolectar, a atender a los niños y, como sucede hoy en día, a lo que hiciera falta sin que casi haya quedado testimonio al respecto.
Siglos luchando por la igualdad y, realmente, si nos remontamos a la Edad de Piedra, parece ser que más que ganarla la hemos perdido: Trabajamos igual o mejor que los hombres pero ganamos menos (los famosos 6.000 € anuales de media), la maternidad, profesionalmente se ve como un lastre que paraliza de manera irrevocable nuestra ambición laboral (las esposas de nuestros jefes tienen derecho a tener hijos, pero las colaboradoras –eufemismo moderno de la palabra subordinada- no)…Si a determinada edad seguimos solteras y sin hijos, algo raro nos ocurre, se nos está pasando el arroz y, por supuesto, somos solteronas amargadas… y mucho cuidado si eres una mujer con carácter….En algunos sectores masculinos, por desgracia, aún existe el mito de la mujer dulce y cariñosa que nunca levanta la voz…. El tono de voz elevado y el carácter, al igual que el brandy Veterano son sólo cosas de hombres!!!!!
Ante todo esto sólo me cabe preguntarme ¿Hemos avanzado realmente en nuestra búsqueda de la igualdad?
De pequeña yo quería ser Vilma Picapiedra y con los años he tenido que acabar convirtiéndome en una especie de Lara Croft (arma en mano) si quería sobrevivir….
Pasaron los años y el sueño se mantuvo aunque con pequeños retoques que lo revestían de modernidad. Vilma iba a la Universidad, terminaba su carrera de Derecho y se convertía en una brillante profesional liberal.
Con el tiempo, descubrí que mi particular Pedro Picapiedra era demasiado troglodita, incluso en la Edad de Piedra lo hubiera sido…, y decidí ser Vilma a secas… Es curioso que, en la serie nadie nunca conoció cuál era el apellido de soltera de Vilma…Raro si tenemos en cuenta que, según toda la información que ha llegado a nuestros días, la sociedad prehistórica era mucho más igualitaria que la sociedad moderna al menos en lo que respecta al reparto de tareas entre hombres y mujeres. Esa idea de que el hombre se dedicaba a la caza y la mujer a cuidar la prole es tan falsa como esa que dice que los niños vienen de París…
El registro prehistórico nos documenta que también las mujeres se dedicaban a la caza menor, a recolectar, a atender a los niños y, como sucede hoy en día, a lo que hiciera falta sin que casi haya quedado testimonio al respecto.
Siglos luchando por la igualdad y, realmente, si nos remontamos a la Edad de Piedra, parece ser que más que ganarla la hemos perdido: Trabajamos igual o mejor que los hombres pero ganamos menos (los famosos 6.000 € anuales de media), la maternidad, profesionalmente se ve como un lastre que paraliza de manera irrevocable nuestra ambición laboral (las esposas de nuestros jefes tienen derecho a tener hijos, pero las colaboradoras –eufemismo moderno de la palabra subordinada- no)…Si a determinada edad seguimos solteras y sin hijos, algo raro nos ocurre, se nos está pasando el arroz y, por supuesto, somos solteronas amargadas… y mucho cuidado si eres una mujer con carácter….En algunos sectores masculinos, por desgracia, aún existe el mito de la mujer dulce y cariñosa que nunca levanta la voz…. El tono de voz elevado y el carácter, al igual que el brandy Veterano son sólo cosas de hombres!!!!!
Ante todo esto sólo me cabe preguntarme ¿Hemos avanzado realmente en nuestra búsqueda de la igualdad?
De pequeña yo quería ser Vilma Picapiedra y con los años he tenido que acabar convirtiéndome en una especie de Lara Croft (arma en mano) si quería sobrevivir….

