lunes, 1 de marzo de 2010

YO QUERÍA SER VILMA PICAPIEDRA.


De pequeña yo quería ser Vilma Picapiedra: Casarme con Pedro (que en mis sueños infantiles tuvo distintos y sucesivos nombres), tener hermosos retoños, una bonita mascota cariñosa y babosa como Dino y unos amigos como Pablo y Betty...La vie en rose....

Pasaron los años y el sueño se mantuvo aunque con pequeños retoques que lo revestían de modernidad. Vilma iba a la Universidad, terminaba su carrera de Derecho y se convertía en una brillante profesional liberal.

Con el tiempo, descubrí que mi particular Pedro Picapiedra era demasiado troglodita, incluso en la Edad de Piedra lo hubiera sido…, y decidí ser Vilma a secas… Es curioso que, en la serie nadie nunca conoció cuál era el apellido de soltera de Vilma…Raro si tenemos en cuenta que, según toda la información que ha llegado a nuestros días, la sociedad prehistórica era mucho más igualitaria que la sociedad moderna al menos en lo que respecta al reparto de tareas entre hombres y mujeres. Esa idea de que el hombre se dedicaba a la caza y la mujer a cuidar la prole es tan falsa como esa que dice que los niños vienen de París…

El registro prehistórico nos documenta que también las mujeres se dedicaban a la caza menor, a recolectar, a atender a los niños y, como sucede hoy en día, a lo que hiciera falta sin que casi haya quedado testimonio al respecto.

Siglos luchando por la igualdad y, realmente, si nos remontamos a la Edad de Piedra, parece ser que más que ganarla la hemos perdido: Trabajamos igual o mejor que los hombres pero ganamos menos (los famosos 6.000 € anuales de media), la maternidad, profesionalmente se ve como un lastre que paraliza de manera irrevocable nuestra ambición laboral (las esposas de nuestros jefes tienen derecho a tener hijos, pero las colaboradoras –eufemismo moderno de la palabra subordinada- no)…Si a determinada edad seguimos solteras y sin hijos, algo raro nos ocurre, se nos está pasando el arroz y, por supuesto, somos solteronas amargadas… y mucho cuidado si eres una mujer con carácter….En algunos sectores masculinos, por desgracia, aún existe el mito de la mujer dulce y cariñosa que nunca levanta la voz…. El tono de voz elevado y el carácter, al igual que el brandy Veterano son sólo cosas de hombres!!!!!

Ante todo esto sólo me cabe preguntarme ¿Hemos avanzado realmente en nuestra búsqueda de la igualdad?

De pequeña yo quería ser Vilma Picapiedra y con los años he tenido que acabar convirtiéndome en una especie de Lara Croft (arma en mano) si quería sobrevivir….

domingo, 28 de febrero de 2010

REFLEXIONES SOBRE LA COMUNICACION INTERPERSONAL

Gráfico Mehrabian and Ferris



Llevo once años trabajando en el sector de las telecomunicaciones…Toda una vida!! En todos estos años he tenido ocasión de ver desde teléfonos móviles del tamaño de un zapato que, más que instrumentos de comunicación parecían armas antipersona, hasta el fantástico iphone al que le indicas donde te encuentras, la temperatura que hace y tu estado de ánimo y, automáticamente, te dice donde está el local de moda más cercano, la tienda más chic y el programa de tv más recomendable para la velada….Todo un mundo el de las telecomunicaciones!!!! Un muy buen puesto en una muy buena empresa….Me gusta lo que hago!!!

Dentro de Marketing siempre hemos jugado (creído??) a que, el mundo de las telecomunicaciones acerca a las personas, genera más comunicación dentro de la propia comunicación: Qué fácil es ahora hablar con tus seres queridos, e incluso verlos, cuando se encuentran a kilómetros de distancia, con qué simplicidad nos enviamos información hoy en día: mails con archivos, música, cine…. Qué lejos ha quedado el mundo del fax, teletipo…y sobre todo ¡qué importante puede llegar a ser un teléfono móvil con cobertura en una catástrofe o en un caso de salvamento!!!

De forma paralela han nacido nuevas fórmulas de negocio gracias a las telecomunicaciones que antes no existían: Qué sería de los concursantes de Gran Hermano, de Belén Esteban en Mira quien Baila o de los Triunfitos en OT sin los mensajes y las llamadas de los telespectadores….Uf!!! Cuánto dinero se llega a mover tras esos inocentes mensajes que acaban decidiendo si hoy ha bailado mejor Carmen Lomana o el, siempre simpático, Sevilla….

Pero…Con independencia de todo esto….Ayer me ocurrió algo que me hizo reflexionar: Realmente ¿Podemos afirmar de manera categórica que, en todo caso,estamos acercando a las personas? Yo, personalmente, odio el teléfono, cuando salgo de mi trabajo, si puedo, evito responder cuando suena, sea quien sea quien llame, pero he de reconocer que no soy imparcial, lo mio es deformación profesional (el carnicero no come carne cuando sale de la carnicería y yo evito el teléfono cuando salgo de la oficina)….

Carlos, mi chico, y yo estamos pasando una temporada complicada, tras dos años de relación, él no tiene claro lo que quiere,unos días quiere avanzar en nuestra relación, para, al siguiente, cambiar de opinión…¿Quién no tiene miedo a tomar las decisiones equivocadas? Sólo que unos nos lanzamos con más facilidad a la piscina que otros que tienen miedo a que, tras el salto, no haya agua…

Después de todo un fin de semana sin verle, anoche me apetecía charlar con él y le llamé…Al final la conversación desembocó en una ruptura…En estos momentos no sé qué me dolió más si la ruptura con la persona a la que quiero y a la que veía como padre de mis hijos o la manera fría de hacerlo con las palabras que se transmitían a través del hilo telefónico (de bucle a bucle…) Si, según el estudio Mehrabian and Ferris la comunicación se compone, en un 7% de palabras, en un 38% del tono de voz y en un 55% del lenguaje del cuerpo,

¿Cómo de cercana fue la conversación que ayer mantuvimos Carlos y yo? ¿No hubiera sido mejor que para afrontar el futuro de nuestra relación hubiéramos estado frente a frente, tomando una taza de café (o una copa de vino), mirándonos a los ojos, observando el efecto de las palabras de uno en el otro e interpretando nuestros gestos??

¿Realmente estamos aprovechando el apasionante mundo de las telecomunicaciones para el fin perseguido o lo utilizamos como una excusa más para esconder nuestros miedos, para no dar la cara y no conceder a la otra persona el respeto que se merece….Supongo que hoy soy parcial (tengo todo el derecho del mundo a serlo), pero ¿No llevo algo de razón?

Una última reflexión ¿Cómo quedaría el gráfico anterior en el caso de los SMS –de los cuales me declaro gran abusadora- cuando ya ni tan siquiera existen las palabras porque nos comemos la mitad del lenguaje para reducir el coste del mensaje?? ¿Realmente estamos fomentando la comunicación interpersonal o la estamos reduciendo a un simple trasiego de palabras? ¿Y las sonrisas? ¿Y los gestos?...

Bueno…Desconecto de este blog, en un rato he de ir a trabajar por una mejor comunicación entre las personas porque, pese a todo HOY SIGO CREYENDO EN LA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL!!!!